Mis premios han sido como mi vida: me los han dado sin yo buscarlos, mucho menos pedirlos y cuando me los han ofrecido los he aceptado sin ningun cuestionamiento porque algo debí haber hecho bueno para que otros consideraran que los he merecido.
Los iré publicando en mi página conforme vaya encontrando la documentación de su acreditación (fotos, cartas, vídeos, libros, etc.).
A buena mañana me "tipié" y me fui en compañía de mi mujer y mi hija Lalita, a recibir mi nueva ciudadanía estadounidense.
El escenario: el histórico Teatro Paramount de Oakland, California.
Una gran experiencia, y no porque sea la ciudadanía gringa la que se adquiera; yo estoy seguro que no importa de qué país sea, siempre tiene que haber una sensación de angustia por la renuncia expresa de la ciudadanía con la que nací y alegría por la adquisición voluntaria de una nueva ciudadanía con la que voy a morir, y esa mezcla te hace sentir distinto.
Metido en aquel teatro con más de mil doscientas personas de ciento veinte países que al salir del recinto iban a ser ciudadanos del mismo país, me hacía reflexionar sobre qué es ser "american citizen".
¿Es una victoria? No, una victoria se da cuando se lucha y la ciudadanía es solo un estatus legal que se adquiere con solo dejar pasar tiempo; es más, yo califico para la ciudadanía americana desde hace quince años.
Teatro Paramount de Oakland, California.
¿Es un triunfo? No, un triunfo es un éxito que se ha alcansado con lucha y sacrificio, yo no he luchado contra nada ni nadie para la obtención de este estaus, como el anterior, solo ha sido cosa de dejar pasar tiempo y portarse como ente social, no hay ni esfuerzo ni sacrificio en eso. Es un evento muy significativo en mi vida, pero nunca lo pusiera en mi currículo como triunfo académico o profesional.
Autoridades migratoria del Area de la Bahía de San Francisco conducen los actos ceremoniales de ciudadanía en el escenario del teatro Paramount e Oakland.
¿Es un logro? Sí, definitivamente, si consideramos la palabra logro como sinónimo de ganancia, tener una nacionalidad más de la que tenía, ya es ganancia.
¿Es un privilegio? Sí, y no solo eso, es también un honor tener dos nacionalidades: la de El Salvador, el país más lindo del mundo, y la de Estados Unidos, el más poderoso.
Con mi familia y con mucho orgullo presumo mi Certificado y bandera gringa y mi escudo guanaco muy cerca de mi corazón.
RESPUESTA A UN AMIGO QUE ME PREGUNTA POR QUE ME TARDE TANTO EN ADOPTAR LA CIUDADANIA
Quihubole Wirwin! Sí, fue extremadamente emocionante bro! ¿Por qué me tardé tarde en hacerme grindio? Buena pregunta, fijate que pasé un vergo porque, en primer lugar, nunca me atrajo la idea de renunciar (legalmente) de mi nacionalidad, segundo, nunca sentí la necesidad de adoptar la nacionalidad americana, el estatus de Residente Permanente era suficiente para tener todas los privilegios de cualquier ciudadano americano; otras ventajas no me interesaban (votar, inmigrar a familiares, pues a nadie de mi familia le interesa venirse del todo para acá, trabajar en el gobierno federal, etc). La razón que me llevó a hacerme grindio es que, en los últimos cinco años, cada vez que reentraba a Estados Unidos, los oficiales de Migración gringos me pedían que cambiara la foto de mi Tarjeta de Residente, que aquí le llaman "greencard", yo siempre les respondía que la próxima vez la cambiaría. La vez que regresé de Egipto, en el Aeropuert Kennedy de NY, el migrante, un viejo gordo de origen chino, a juzgar por su apellido Kong, y sus ojos sezgados, me dijo bien serio qe si volvía a presentarle esa tarjeta me iba a zampar dos horas de detención administrativa por desobedecer un mandato de una oficina federal. Cambiar la foto de la greencard me iba a costar más de cuatrocientos dólares, hacerme ciudadano me costó algo más de seiscientos, mejor opté por esta última posibilidad y no me arrepiento para nada, es más, me encula la sensación de ser grindio, siento que ya realicé todas las legalidades para permanecere en este país y, lo mejor, ya no me van a estar jodiendo en aeropuertos☺☺☺. Ahí la razón bro☺!
EX ALUMNO DISTINGUIDO 1994
UNIVERSIDAD DOMINICANA DE SAN RAFAEL, ESCUELA DE EDUCACION
LO MEJOR DE LOS NUESTROS, CANAL 14 DE SAN FRANCISCO, 1993
Hace un cachimbo de años (mayo de 1993), el Canal 14 de Univisión de San Francisco, Califas, me llamó para preguntarme si aceptaba la nominación de Lo Mejor de Los Nuestros que ellos habían decidido para mi modesta persona.
La razón que esgrimían era que yo había sido elegido Profesor del Año y no todos los días se elige a un latino para el galardón que se da a quince profesores del estado, de entre doscientos cincuenta mil todos los años.
Por supuesto, les dije, que aunque yo pensaba que otros eran mejores merecedores del alto honor, aceptaba con orgullo y humildad su propuesta.
Y pensar que sólo diez años antes en El Salvador me querían matar los infames escuadrones de la muerte. Bien dijo el Hombre, "nadie es profeta en su tierra..."
PROFESOR DEL AÑO EN CALIFORNIA, 1993
Capitolio estatal, Sacramento. El Dr. Barry Kaufman, Dean de la Universidad Dominicana de San Rafael, en muestra de apoyo de la Universidad de la que me gradué de profesor y Ms. Gail Wilson, esposa del gobernador Pete Wilson me entrega el Certificado de Profesor del Año en 1993, premio entregado solo a 15 profesores por año, de doscientos cincuenta mil en el estado. Tuve el honor de haber sido el primer hispano que lo recibió en la historia del premio.
Mi humilde nombre lució por una semana en la marquesina de mi High School, diciéndole al mundo que la escuela se honraba de tener al único Profesor del Año de California en más de cien años de historia de la escuela.
ORGULLO HISPANO, SAN RAFAEL, CA,2003
Compartido con dos íconos mundialmente reconocidos: la escritora chilena Isabel Allende y el músico mexico-americano Carlos Santana, he aquí su relato histórico:
Al recibir el reconocimiento, en el escenario, Isabel Allende se seca una lágrima y parece decir: "Nunca pensé que un día iba a estar tan cerca de Fredy Campos..."
Una mañana de principios del 2003, me llamó por teléfono mi amigo Tom Wilson, director de la Agencia Comunitaria de Canal, aquí en San Rafael, California, y me descerrajó la siguientepregunta:Oye Jesús (Aquí me llaman por mi primer nombre), ¿Aceptarías recibir un reconocimiento junto con Santana e Isabel Allende? Pensando en buen salvadoreño, me dije a mí mismo: “estijueputa quizás está en puntueverga”, y para no faltarle al respeto, sin decir palabra colgué el teléfono.
A los segundos, el mismo Tom, ahora riéndose me dice: “No hombre no es mentira, la Agencia les quiere reconocer a Uds. tres por ser hispanos que han dado sus aportes a la cultura en San Rafael”, (la paja no me la trago pero la saboreo), a lo que en un estado casi letárgico le pregunté que cuándo y dónde y luego de sus respuestas le repliqué, “Déjame llamarte de regreso en unos minutos”, al colgar el teléfono le grito a mi mujer:
Mi mujer y yo flanqueamos al súper genio Carlos Santana
-¡Alhijueputttta, me están poniendo al nivel de Santana e Isabel Allendeeeee, viejaaaa! Ella, con mucha diplomacia me replica:
-Yo pensaba que ya no le ponías a la punto rojo Fredy.
- No amor, no es paja, el Tom Wilson me acaba de llamar diciéndome que nos van a dar un reconocimiento en Tiburón en Mayo. Puta, qué verga, no me lo puedo creerrrrr!” Al ratito llamé a Tom y le dije la célebre respuesta salvadoreña: “Por maje no…!
Tom, que es un gringo que conoce el carácter hispano como la palma de su mano se puso a reir y me dijo, vente el Jueves y platicamos.
Tanto Carlos Santana, el universalmente famoso guitarrista que revolucionó la música rock en los finales de los 60, como Isabel Allende, la mundialmente conocida escritora nivel Premio Nobel y yo, a quien ya a la siguiente cuadra nadie conoce, vivimos en San Rafael, una chulada de ciudad ubicada al norte de la Bahía de San Francisco. Solo que yo vivo en el getto de la ciudad.
Con la célebre escritora chilena, más orgullosos no nos podemos sentir mi mujer y yo.
La cosa es que en el marco de una recaudación de fondos para la agencia, se organizó el evento en la ciudad de Tiburón, California. El formato que se le dio fue que los tres íbamos a estar en el escenario y yo les iba a hacer una entrevista, luego se iba a tener una cena, se iba a subastar una guitarra donada y firmada en el acto por Santana, se iban a regalar el último libro de la célebre escritora y el último CD del mítico guitarrista. Finalmente se entregaría el pequeño galardón.
La verdad, nunca me quedó muy claro por qué me invitaron a mí, por eso cuando recibí la presea, un corazón de plata, como palabras de agradecimiento dije: La ciudad nos reconoce porque los tres somos perfectos: ella es una perfecta escritora, él es un perfecto guitarrista y yo un perfecto desconocido.
Olvidaba decir que gracias a mi presencia (...) en el evento se recaudaron $28,000,00.
UN DIA MUY LUCRATIVO: $3,000.00
En enero del 2003 viajé al estado de Nevada por razones de trabajo, le tuve que ir a sacar la firma a una cárcel de alta seguridad en Ily, NV, a un muchacho salvadoreño que había asesinado a su esposa de más de 80 pu♫aladas.
Volé de Oakland a Las Vegas y como iba para Ily, a unas 6 o 7 horas de Las Vegas, alquilé un carro, me fui a desayunar a un casino, la idea era llegar al Luxor, pero fui a dar al New York New York, cosas del destino, aquí, después de desayunar, cuando iba para el estacionamiento de regreso, pasé por las máquinas, me jugué el vuelto del desayuno (diez dólares y fichas), y se me convirtieron en mil quinientos dólares contantes y sonantes, por el trabajo iba ganando $1,500, total: $3,000.00, dicen que el dinero no es la vida, pero aquel fue, para mí, un día recontra feliz.
Las Vegas, Nevada, Hotel-Casino New York, New York, enero de 2003, $1,500.00 en fracciones de segundos
MI GENTE
Mi bella esposa Amalia a sus tiernos 21 añitos y con mi Lalita en su pancita☺. La Libertad, El Salvador, 1974.
Los que ampliaron el Canal de Panamá y fueron clasificados como "silver roll" y no como "gold roll" los que repararon la Flota del Pacífico en las bases de California, los que se pudrieron en las cárceles de Guatemala, México, Honduras, Nicaragua, por ladrones, por contrabandistas, por estafadores, por hambrientos... Los siempre sospechosos de todo. ("me permito remitirle al interfecto por esquinero sospechoso y con el agravante de ser salvadoreño"), las que llenaron los bares y los burdeles de todos los puertos y las capitales de la zona ("La Gruta Azul", "El Calzoncito", "Happyland"), los sembradores de maíz en plena selva extranjera, los reyes de la página roja, los que nunca sabe nadie nadie de dónde son, los mejores artesanos del mundo, los que fueron cosidos a balazos al cruzar la frontera, los que murieron de paludismo o de las picadas del escorpión o la barba amarilla en el infierno de las bananeras, los que lloraran borrachos por el himno nacional bajo el ciclón del Pacífico o la nieve del norte, los arrimados, los mendigos, los marihuaneros, los guanacos hijos de la gran puta, los que apenitas pudieron regresar, los que tuvieron un poco más de suerte, los eternos indocumentados, los hacelotodo, los comelotodo, los vendelotodo, los primeros en sacar el cuchillo, los tristes más tristes del mundo, mis compatriotas, mis hermanos.